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Foto: Prensa Belgrano
En Mendoza, Belgrano superó a Independiente Rivadavia por 1 a 0 en un duro partido. El análisis del juego.
Sin cambios, con iniciativa
Belgrano no mostró variantes individuales ni colectivas: con el mismo 11 titular del último encuentro, el equipo se organizó en un sistema 1-4-4-1-1 / 1-4-4-2. Así parado, la B tuvo la iniciativa y planteó el juego en campo rival gracias a un activo trabajo de recuperación rápida tras pérdida.
Asociativo con Zelarayán y Vázquez
Al atacar, el Pirata empleó diversos caminos. Uno de ellos fue sumar pases con un perfil asociativo donde hubo una activa labor de Vázquez como volante central y un Zelarayán más presente en la zona de creación que en la de definición. En ese marco, luego de un lateral, el propio Chino tuvo la primera chance con un disparo de larga distancia que exigió a Bolcato.
Directo con la búsqueda de Rigoni
Otra vía de ataque fue la búsqueda de Rigoni con cambios de orientación directos desde la derecha hacia la izquierda. Lamentablemente, al extremo le faltó desequilibrio individual en la zona de Osella y Villalba.
Solidez ante los envíos directos
El local apeló a los lanzamientos largos en busca de Villa y Sartori, sobre todo en los intervalos de la defensa pirata. Ante ese recurso, la última línea mostró solidez y no sufrió sobresaltos.
1-0 de pelota quieta
La apertura del marcador fue para el Celeste, que empleó una acción a balón parado. Allí Rigoni sí pudo encontrar certezas desde su precisión para ejecutar: en un tiro de esquina, el futbolista envió un quirúrgico centro al área que Vázquez conectó con una notable volea, apareciendo por sorpresa en el segundo palo tras eludir la frágil marca de Osella.
Por esa misma vía, al iniciar el complemento, la B creó una chance clara al jugar rápido: Rigoni y Zelarayán se asociaron para activar a Fernández, quien ejecutó dentro del área chica y envió la pelota inexplicablemente por encima del travesaño.
Perdió la iniciativa y se replegó
A diferencia de la primera mitad, Belgrano no pudo mantener la iniciativa ante un Independiente que fue mucho más intenso para hacerse de la pelota y plantear el juego en campo celeste. En ese marco, el equipo de Zielinski se replegó en un bloque medio-bajo.
Problemas en el flanco derecho
Con la salida de Benítez por amonestación (ingresó Hernandes), el Pirata comenzó a experimentar dificultades defensivas por delante de Morales, quien padeció a Fernández ya recostado sobre la banda. El 10 rival tuvo un disparo que obligó a Cardozo a intervenir.
Tras ello, Rigoni pasó hacia la banda derecha, mostrando mucha voluntad y disciplina para retroceder y replegar ante las proyecciones de Elordi, pese a no tener características defensivas.
Otro perfil en el centro del ataque
Con Passerini (Fernández), la B mostró mayor potencia para batallar mano a mano contra una defensa adversaria que a esa altura ya contaba con dos centrales en lugar de tres como en el primer tiempo. El 9 tuvo dos disparos -uno de media y otro de larga distancia- que se fueron cerca del poste después de sendos contragolpes.
Bloque bajo en el final
En el último tramo del partido, Belgrano retrocedió aún más en su campo con defensores y mediocampistas muy cerca del área. El equipo contó con Longo (Vázquez) como volante central y Lucco (Zelarayán) como mediocampista por derecha, por lo que Hernandes pasó a jugar de enganche.
La visita tuvo una chance clara de igualar con un cabezazo de Studer que impactó en el travesaño, acción que fue posible por una mala salida de Cardozo, que no mostró seguridad en el último segmento del cotejo.
Sin más situaciones y con la suerte de su lado, el Pirata selló un gran triunfo que le permite seguir invicto y en la parte de alta de la tabla de posiciones de la Zona B.