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Foto: Prensa Belgrano
El ascenso de 2011, la consolidación en primera división durante su primer ciclo y las clasificaciones a Copa Sudamericana habían convertido a Ricardo Zielinski en un ídolo de Belgrano. Sin embargo, su segunda etapa al frente del plantel principal ya superó ampliamente lo logrado hace más de diez años.
Con la conquista del Apertura 2026, el Ruso consiguió el primer título de su carrera como entrenador y, al mismo tiempo, la primera estrella de Belgrano en primera división, un logro histórico para el club y también para el interior futbolero que integran los clubes indirectamente afiliados a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
En materia estadística, los números también dan cuenta de la magnitud de esta etapa. Tras 54 partidos dirigidos desde su regreso, Zielinski acumula 23 victorias, 19 empates y apenas 12 derrotas, alcanzando un promedio de 1,63 puntos por partido. Ese es el mejor registro de toda su trayectoria en Belgrano, superando ampliamente el 1,45 de su destacado primer ciclo entre 2011 y 2016.
Entre todos los equipos que dirigió el Ruso, esta performance solo es superada por su paso por Chacarita Juniors (1,72 puntos por encuentro).
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Zielinski volvió a Alberdi para dar una mano cuando el club padecía una profunda crisis futbolística tras el agotamiento del ciclo de Juan Cruz Real y la posterior contratación de Walter Erviti. Lo que nadie sabía es que su retorno iba a derivar en el capítulo más glorioso de la historia celeste hasta la fecha.
El cuerpo técnico que logró el campeonato se completa con Emmanuel Depaoli, Julio Constantín y Juan Carlos Olave como ayudantes de campo; Marcelo Misetich como entrenador de arqueros; Alfonso Meoni y Fernando Yábale como preparadores físicos.
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