Passerini y un aporte colectivo que vale tanto o más que sus goles

Editar
Foto: Prensa Belgrano

Lucas Passerini fue uno de los artífices del triunfazo que Belgrano obtuvo ante Talleres para clasificar a cuartos de final del Torneo Apertura y quedarse con el clásico más importante de la historia.

En buena parte del retorno tras su lesión de rodilla, Passerini lució apurado e incluso condicionado por la necesidad de volver al gol, lo que lo llevó a tener bajos rendimientos individuales. Sin embargo, en los últimos dos partidos parece haber recobrado su noción colectiva del juego, comprendiendo que ese aporte suyo es aún más importante que convertir. 

Foto: Prensa Belgrano

En el clásico, el Tanque fue el sostén ofensivo de un Belgrano que descansó en sus desmarques de apoyo, potencia, descargas, capacidad para jugar de espaldas y también en esas “mañas” que le permiten ganar ante los defensores rivales. Tanto Matías Catalán como Santiago Fernández y Matías Galarza sufrieron ese desgaste constante porque Passerini los obligó a jugar incómodos, los desairó y terminó siendo un problema imposible de resolver.


Un dato que refleja el gran partido del centrodelantero es que fue quien más duelos disputó en todo el clásico, con 22 en total. Además fue el futbolista que ganó más duelos aéreos y terrestres (9), entre todos los jugadores de Belgrano.

Por otra parte, el Tanque tuvo presencia en las situaciones de peligro más claras, en distintas fases del juego: ataque organizado (participó en la gestación de la jugada que culminó con gol suyo anulado), transición defensa-ataque (ganó ante Galarza, se asoció con Lucas Zelarayán y disparó afuera) y pelota quieta (asistió de taco a Francisco González Metilli, autor del 1-0, en una acción que provino de un lateral).

Los delanteros viven del gol, es cierto. Pero en el caso de Passerini, su aporte colectivo vale tanto o aún más que convertir.

VIDEO




Compartir esta nota