Belgrano y la salida de Jara: una decisión que deja más preguntas que respuestas

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Foto: Prensa Belgrano

La salida de Franco Jara de Belgrano abrió un debate en Alberdi: ¿era el momento y la forma de prescindir de los servicios de un delantero de su jerarquía?


La caída del rendimiento del atacante en comparación con lo hecho en 2024, algo que efectivamente sucedió, podría leerse como un argumento deportivo que fundamentó la interrupción de su continuidad. 

Sin embargo, la resolución genera dudas porque más allá de la mencionada merma, los datos indican que, a nivel futbolístico, el delantero siempre gozó de alta consideración de parte de los cuerpos técnicos -el de Walter Ervitti y principalmente el comandado por Ricardo Zielinski-: de los 37 encuentros que Belgrano jugó en el presente año, Jara disputó 33 con 30 titularidades. Además, aun teniendo una temporada irregular, la realidad marca que Jara fue el máximo artillero del plantel en la última edición de la Copa Argentina (3 tantos) y segundo máximo goleador del equipo en el Apertura (2 anotaciones) y el Clausura (3 goles) de este año.

Foto: Prensa Belgrano

Por todo lo anterior, resulta llamativo que -según la versión del propio jugador- no existiera al menos un acercamiento de la dirigencia para negociar una renovación.

¿La decisión tuvo que ver con la edad (37) del delantero? Por lo pronto no parece un argumento convincente ya que si recapitulamos, Jara fue goleador de la LPF 2024 -solo una temporada atrás- con 36 años, un dato que parece haberse esfumado de la memoria. 

¿Se trató de una desvinculación netamente económica? En ese caso, ¿por qué ni siquiera se intentó negociar un contrato equilibrado y conveniente para todas las partes?

¿Existieron cuestiones extrafutbolísticas? Hasta el momento, la conducción del club no se pronunció, lo cual profundiza las dudas sobre la decisión que movió los cimientos de Alberdi.

Foto: Prensa Belgrano

En esta coyuntura y frente al vacío futbolístico que deja la desvinculación de Jara, la dirigencia tendrá el desafío de encontrar delanteros disponibles para no debilitar el armado, aportar mejoras reales y seguir impulsando la competencia interna, algo que el "29" podía garantizar. Ese es un detalle que pesa y mucho, considerando las dificultades que presentará un mercado de pases donde Belgrano será una plaza menos atractiva por no disputar copas internacionales.

Habrá que ver si la apuesta por un recambio más joven, con un contrato menos oneroso o más funcional a los requerimientos dirigenciales, termina fortaleciendo futbolísticamente al primer equipo de Belgrano. Porque las decisiones siempre se convalidan o invalidan cuando la pelota empieza a rodar.


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