Empate ante Huracán: ¿cómo fue el partido de Belgrano?

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Foto: Prensa Belgrano

Belgrano igualó 1 a 1 con Huracán, en el marco de la fecha 8 del Torneo Clausura. El análisis del partido.

Cambios iniciales

Belgrano mostró dos variantes con el retorno de Zelarayán (Metilli) y el ingreso de Velázquez (Hernandes), manteniendo el sistema 1-4-4-1-1.


Con el potrero del 10

Lo mejor del Pirata en los primeros minutos estuvo dado por Zelarayán. Recostado en la centroizquierda, el Chino hizo gala de su enorme talento para gambetear, engañar, lanzar y disparar en la zona custodiada por Blondel, Kalinger y Gil. Con él como eje, el equipo tuvo dos chances que culminaron con disparo de Fernández y remate suyo.


Juego externo y centro rasante

El mediocampo de Huracán concentró a Kalinger, Cedrés, Gil y Waller por dentro, desprotegiendo las bandas. En ese marco, el Celeste pudo explotar su juego externo en maniobras que nacieron con centros al ras de Velázquez por izquierda (derivó en ejecución de Fernández) y Rigoni por derecha. El Bala fue autor de un envío potente que Palazzo empujó hacia su arco, acción que fue anulada por presunta mano.


Atraer y crear espacios por dentro

Al comenzar el complemento, Belgrano tuvo aproximaciones con tiros de media distancia que se gestaron atrayendo a los volantes centrales (Waller o Cedrés) hacia la banda o el área, liberando así el carril del medio para Vázquez y Rigoni.


Uvita y los creativos

Cuando el Pirata dominaba plenamente, apareció Fernández para atacar los espacios libres de la defensa tras vincularse con los creativos. Primero generó peligro al asociarse con Zelarayán, tomar un rebote de Galíndez y disparar. Luego recibió un notable pase de Hernandes (Velázquez) y anotó el 1-0 después de controlar y definir de zurda.


Equipo largo y ancho

Tras el gol ingresaron Metilli (Vázquez) y Longo (Sánchez) en el doble 5 y Passerini (Fernández) en la delantera. La B mantuvo el sistema 1-4-4-1-1, pero mostró un desorden generalizado.


Con demasiados espacios entre sus líneas (a lo largo) y futbolistas (a lo ancho) generados por numerosos errores individuales en cadena, el Globo logró el empate: en una transición defensiva, Spörle ni siquiera atinó a cortar con falta, Metilli presionó a destiempo, Longo mostró lentitud para bloquear a Barticciotto, Rigoni -exhausto- no retrocedió con Ibáñez, Benítez no pudo con Cortez y Spörle -que había cometido el error inicial- fue anticipado por Caicedo para el 1-1.


Desaprovechó en el final

En el último minuto y a fuerza de pelotas quietas, Belgrano arrinconó a Huracán y tuvo un penal a su favor por falta sobre Zelarayán. En la ejecución, Passerini falló e hizo sonar el travesaño.


El tiro fallado fue determinante, pero caerle únicamente al 9 es mirar solo la foto final,  básicamente porque la principal causa del empate fue el bajón que el equipo mostró tras el 1-0.


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