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Foto: Prensa Belgrano
Belgrano tuvo un destacado rendimiento en su victoria ante Atlético Tucumán por 3 a 1. El equipo de Ricardo Zielinski se destacó por su producción ofensiva, caracterizada por la variedad de recursos que utilizó para llegar al arco rival.
Directo
El juego directo fue uno de los caminos más utilizados, especialmente desde los saques de arco de Cardozo hacia la banda izquierda para Rigoni y hacia el centro en busca de Passerini (en la jugada que culmina con gol de Mavilla).
A eso se sumó el cambio de orientación, vía por la que Fernández activó Spörle desde la derecha hacia la izquierda en la acción que Zelarayán cabeceó a centímetros del poste.
En el tramo final del partido, Tulián rompió en conducción y habilitó a Metilli, quien atacó el carril interno derecho para ejecutar un disparo que pasó muy cerca del ángulo.
Asociativo
Otra forma que Belgrano empleó al atacar fue el juego asociativo, sumando pases en sus posesiones. Con un cambio de orientación combinado, empezando en la derecha y finalizando por izquierda, Benítez, Vázquez, Sánchez, Spörle y Zelarayán se vincularon y generaron una situación que terminó con remate del 10.
En la jugada del gol de Fernández, el Pirata también mostró un perfil asociativo. En una transición defensa-ataque, Spörle, Vázquez, Sánchez y Zelarayán eligieron combinarse en lugar de atacar de forma directa para gestar así el 2-0.
Pelota quieta
La ansiada apertura del marcador llegó en una acción a balón parado (ABP). En el tiro libre de Zelarayán, el equipo ocupó racionalmente el área: López, Morales y Spörle cargaron el flanco izquierdo; Maldonado y Fernández atacaron al espacio en el opuesto; mientras que Rigoni (autor del gol) junto a Vázquez aguardaron el rebote en el carril central. Con esa disposición, Belgrano inició el camino de la victoria.
Video: los recursos ofensivos de Belgrano
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